CLUB MADRILEÑO TIRO DEPORTIVO

CONTROL DE DISPARO IPSC

TÉCNICA IPSC: EL CONTROL DEL DISPARO

Para llegar a profundizar en el conocimiento de la técnica del disparo es necesario analizar cada uno de los elementos que influyen en él. En este artículo trataremos algunos de los aspectos más importantes: La visualización, el enfoque, el control del disparador y las cadencias de disparo.

VISUALIZACION
Un buen tirador de IPSC debe de saber disparar con los dos ojos abiertos. Existe una ventaja significativa de hacerlo así, ya que ello nos aportará profundidad de campo y una visión mucho más amplia a la hora de disparar. Aunque en un principio pueda parecer difícil, la práctica del tiro en seco hace que no lo sea tanto después de un tiempo.
Es importante conocer cuál es nuestro ojo director ya que aunque los dos ojos permanezcan abiertos, solamente uno será el que realmente apunte. Hay una manera sencilla de saber cuál de ellos es el director. Utilicemos un folio en blanco y hagamos un pequeño agujero en el medio de éste, ahora lo agarramos con las dos manos y estiramos los brazos intentando apuntar a algo con los dos ojos abiertos de forma que veamos el objetivo a través del agujero.
Ahora cerremos uno de los dos ojos y ya sabremos cual es nuestro ojo director.
Enfoque
Antes de hablar del enfoque en sí vamos a conocer un poco mejor como apuntar. Para hacerlo de forma correcta hay que poner en línea cuatro elementos básicos: el ojo del tirador, la ventana del alza, el punto de mira o guión y el blanco. Ésta línea se denomina Línea de mira.
Situados y alineados estos cuatro elementos, el proyectil impactará en el punto deseado.
La técnica consiste en centrar correctamente el punto de mira en la ventana del alza de tal manera que quede a ambos lados unas zonas claras llamadas luces, que deben ser iguales, y la parte superior del punto de mira debe estar perfectamente enrasado con la parte superior del alza.
La dificultad del tiro radica en mantener los cuatro elementos alineados hasta efectuar el disparo. El tirador tiene que controlar tres puntos a la vez: el alza, el punto de mira y el blanco. El ojo humano únicamente puede enfocar a una distancia al mismo tiempo, y no está capacitado para ver con nitidez dichos elementos en línea y a la distancia requerida para el tiro.

Ahora veremos cómo afecta el enfoque con miras abiertas según la distancia en la que estén posicionados los blancos.
Larga y media distancia: El enfoque se centra en el blanco hasta que llegue el momento de apuntar para realizar el/los disparo/s sobre el mismo, en esta fase cambiamos el enfoque desde el blanco al punto de mira. La alineación de nuestras miras debe ser mucho más estricta conforme aumentamos la distancia y/o dificultad, las luces tienen mucha más importancia en los tiros difíciles.
Corta distancia: El enfoque se centra en el blanco en todo momento para ganar velocidad. En estas distancias se dispara de forma más intuitiva debido a que el enfoque a blanco no nos permite ver la alineación de las miras con tanta claridad, sin embargo esta técnica es mucho más eficaz al lograr realizar los disparos más rápido.
Se podría considerar corta distancia hasta los 7 metros, media distancia hasta 20 metros y larga distancia a partir de los 20 metros.
Dependiendo del tipo de blanco habrá que variar estas distancias a la hora de aplicar la técnica de enfoque. No es lo mismo disparar a un blanco entero de IPSC de 57×45 cm que a uno tapado con non-shoot o a un plato metálico. Con carácter general podemos aplicar estos conceptos, sin embargo el nivel del tirador, el tipo de arma, el tipo de blanco y otros factores como por ejemplo las condiciones meteorológicas podrían hacer variar la referencia del enfoque.
En las transiciones entre blancos es importante que nuestra mirada cambie al siguiente blanco no antes de realizar el último disparo en el anterior. Hay cierta tendencia a “arrastrar” el último disparo a la vez que realizamos la transición.
El enfoque durante las transiciones se realiza visionando el siguiente blanco que vamos a disparar, en el mismo instante que llegan las miras cambiamos el enfoque al punto de mira siempre y cuando disparemos a media o larga distancia. En corta distancia el enfoque siempre será a blanco.
A la hora de visualizar las miras durante la fase de encare es importante hacerlo de forma que los elementos de puntería sean bien visibles. Para ello, durante su adquisición, el punto de mira debe estar ligeramente por encima del alza, de esta manera tendremos el punto perfectamente controlado y tan solo tendremos que centrarlo en el momento en el que vayamos a realizar el disparo. Si lo hiciéramos al contrario, perderíamos esta referencia y no lograríamos localizarlo con rapidez, al estar oculto tras el alza.
El tipo de mira que utilicemos influye mucho en la visualización que vayamos a obtener. Aunque la mayor parte de firmas arma corta comercializan sus propios modelos vamos a ver algunos genéricos muy recomendables para IPSC que pueden encontrarse en el mercado.
ALZAS
BO-MAR: Es un alza pavonada ajustable en altura y deriva que viene en una sola pieza. La ventana del alza está redondeada en sus esquinas dándole un aspecto más atractivo tipo “Combat”. Precio 86 €
NOVAC: Es un alza que se ha convertido en la más utilizada para armas de servicio y de porte, especialmente en sistemas 1911. Estas alzas ofrecen un perfil bajo para un aprovechamiento, está construida en acero de alta calidad. Precio 158 €
LPA: Para satisfacer la demanda de los tiradores la firma LPA ha diseñado una línea de productos de alta calidad cuyo modelo para competición está específicamente pensado para tiro practico. Se caracteriza por su bajo perfil y ajuste en deriva y altura. Viene con cola de milano cónica para una fijación fuerte en la ranura. Precio: 78 €

PUNTOS DE MIRA
PUNTO DE MIRA DE FIBRA: Dispone de una base sobre la cual se instala una fibra de plástico de color normalmente roja o verde, la cual brilla de un modo intenso con la incidencia de la luz natural. Es muy recomendable para ganar rapidez en el encare debido a su alta visibilidad. Disponible en varios grosores. Precio: 18 €

VISORES ELECTRÓNICOS
C-MORE: La ventaja de utilizar este tipo de dispositivos es que se tiene tan solo una referencia, que es el punto rojo que aparece en la pantalla del visor pudiendo enfocar siempre al blanco sin tener que preocuparnos de alinear miras. Una de las características más destacadas con respecto a otros modelos es el diseño interior del circuito, mostrando una gran tolerancia a vibraciones y golpes. Precio: 300 €
El control del disparador
La acción de apretar el disparador, debe de ser suave y progresiva, mientras se está observando con atención los elementos de puntería, tratando de no descomponerlos mientras dura ésta acción. El ojo indica al cerebro que las miras están alineadas, ordenando éste al dedo que oprima suavemente el disparador, debiéndonos sorprender el disparo.
Si por el contrario el cerebro ordena bruscamente la orden de disparar, con toda seguridad ejerceremos una presión súbita o tirón sobre el disparador, descomponiendo las miras produciendo lo que se denomina “gatillazo”, y por tanto un mal disparo.
Hay que saber diferenciar entre disparar en simple y en doble acción. Para el primer caso bien puede valer lo antes expuesto sin embargo para el segundo puede ser algo más complejo. Aunque la técnica es parecida, en la doble acción se debe apretar el gatillo hasta la mitad de su recorrido mientras finalizamos el encare, de esta manera habremos librado la primera resistencia, a partir de este momento oprimimos suavemente el gatillo alineando correctamente las miras sobre el blanco hasta que nos sorprenda el disparo. Hay que ser muy cautelosos con esta técnica, podríamos disparar involuntariamente si apretamos el gatillo en exceso.
Definición-Simple y doble acción: Se refieren a tipo de mecanismo que se activa cuando se aprieta el gatillo. El «doble» en la doble acción significa que el gatillo realiza la función de amartillado y al mismo tiempo libera el martillo o percutor mientras que la simple acción únicamente libera éste último al presionar el gatillo. La mayoría de las armas son de acción simple (SA), pero algunas armas cortas (pistolas y revólveres) pueden ser solo doble acción (DAO) o también simple-acción/doble-acción (SA / DA) combinadas.
Aquí se explican los tiempos del disparador en simple acción:
Primer tiempo: Es el recorrido que efectúa el disparador desde que el apretamos hasta que toque el fiador y comienza a hacer resistencia (recorrido amplio).
Segundo tiempo: Es el que realiza el fiador hasta que se escapa de la uña del martillo, produciéndose en ese momento el disparo.
Tercer tiempo: Es el recorrido libre de la biela, una vez realizado el disparo hasta hacer tope con el armazón del arma.
Es muy importante dominar los tiempos del disparador para así lograr un disparo más efectivo.
El primer tiempo debe de superarse sin mayor dificultad, será al inicio del segundo cuando deberemos comenzar a apuntar manteniendo a partir de aquí una presión constante y continua sobre el gatillo hasta lograr realizar el disparo.
Los tiempos son diferentes según el tipo de arma que utilicemos. Podemos variar la presión del disparador a nuestro gusto siempre y cuando nos atengamos a la normativa vigente de la IPSC.
En el caso de las armas producción la doble acción no deberá ser inferior a las 5 lbs (2,27 kg).
En teoría el punto de apoyo del dedo en el gatillo debería ser la parte central de la última falange, aunque en la práctica depende mucho del tipo de gatillo y del tamaño de los dedos y de la mano del tirador. En contraposición con la mayoría de las creencias, pienso que un posicionamiento del dedo en el gatillo diferente no debería provocar la desviación del disparo.
Deberíamos de entrenar la posición en la que nuestro dedo índice llegue al gatillo de forma natural.
Cadencias de disparo
El disparo debe siempre producirse junto con la “lectura de miras” que es la habilidad que tiene el tirador para alinearlas de forma correcta hacia el objetivo. Debemos aprender a anticiparnos al disparo, esto es, lograr visualizar donde se encontraban las miras justo antes de que desaparecieran de nuestro campo de visión. En competición podemos ver a algunos tiradores que repiten disparo inmediatamente sin ni siquiera dudar, esto es porque se han dado cuenta de que las miras no se encontraban donde deseaban antes de disparar…

Para llegar a profundizar en el conocimiento de la técnica del disparo es necesario analizar cada uno de los elementos que influyen en él.

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